Representantes de diversos sectores analizaron los avances, retrocesos y desafíos en el conflicto indígena en Chile. Desde la deuda histórica de tierras hasta las iniciativas de diálogo y sostenibilidad, el encuentro destacó la necesidad de confianza, colaboración y soluciones concretas para abordar un problema que lleva más de 150 años sin resolverse.

Jorge Rabanal, exdirector de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), ofreció un análisis detallado sobre los procesos de diálogo en Chile y los desafíos en la restitución de tierras a las comunidades indígenas. Rabanal destacó que, aunque se han creado múltiples comisiones y leyes, el conflicto persiste debido a la falta de límites claros en la entrega de tierras y la multiplicación de comunidades. “La paz no está garantizada”, afirmó, subrayando que el problema se agrava con la creación indiscriminada de nuevas comunidades y la falta de control en los procesos de reconocimiento indígena.

El litio como ejemplo de diálogo exitoso
Rabanal también resaltó el reciente acuerdo entre el Estado chileno y las comunidades indígenas del Norte en torno a la explotación del litio. Este proceso, que incluyó consultas técnicas y participación comunitaria, logró reducir el consumo de agua dulce y establecer medidas de sostenibilidad. ” Fue un gran proceso de diálogo, con información abierta y participación activa de las comunidades”, señaló.

La visión empresarial: CMPC y el trabajo con comunidades
Guillermo Turner Olea, gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de CMPC, compartió la experiencia de la empresa en el relacionamiento con comunidades mapuche. Turner destacó iniciativas como la restauración de ecosistemas, la creación de empresas comunitarias y el acompañamiento educativo para jóvenes indígenas. “El diálogo y la confianza son fundamentales. Hemos aprendido que trabajar juntos genera beneficios para todos”, afirmó.
Turner también abordó el impacto de la violencia en la industria forestal y en las comunidades locales. Con más de 230 atentados en los últimos cinco años, la inseguridad ha frenado nuevas inversiones y ha afectado el desarrollo de la región. “El problema no es solo de tierras, sino también de pobreza, empleo y educación”, concluyó.

Confianza como base del diálogo
Ambos oradores coincidieron en que la confianza es el pilar fundamental para avanzar en la resolución del conflicto. “Sin confianza, no hay diálogo”, enfatizó Rabanal. El Foro Debate 2025 dejó en claro que, aunque los desafíos son enormes, existen ejemplos y aprendizajes que pueden guiar el camino hacia soluciones más efectivas y sostenibles.