
Entre los señalados, se encuentra la familia de una ex diputada y también un ex ministro. Crece el escándalo por los lotes que se vendieron de manera clandestina.
Este lunes LM Neuquén publicó que había empresarios del sector petrolero y reconocidos políticos de gestiones provinciales anteriores, involucrados en la compra y venta ilegal de lotes de la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP), una región especialmente bella por las elevaciones y los espejos de agua, que se ubica en proximidades de las localidades neuquinas de Villa Pehuenia y Aluminé.
Ahora trascendieron algunos de los nombres y se supo que entre los presuntos involucrados se mencionan tanto a la familia de una ex diputada nacional como a un ex ministro.
Ambos remiten a gestiones anteriores. De hecho, las operaciones clandestinas son anteriores a diciembre de 2023, cuando cambió el gobierno y comenzó a regir la tolerancia cero a los hechos de corrupción. Tanto es así que, hace poco menos de una semana, el presidente de la CIP, Daniel Salazar, recordó que ese organismo tripartito puso en marcha una serie de medidas de control, destinadas a evitar la venta ilegal de tierras.
Como organismo tripartito, la CIP tiene en su directorio a representantes del Estado Nacional, del Estado Provincial y de comunidades mapuches.
La CIP es la titular y propietaria de las tierras comprendidas en su jurisdicción y ninguna persona tiene derecho a ofrecerlas en venta, cederlas o transferirlas, dado que se trata de actos prohibidos por la Ley Nacional N 23.612.
Pulmarí tiene apenas 23 pobladores (en realidad son 23 familias) que están autorizadas a realizar actividades de veranada y productivas, por la ley nacional que rige desde fines de la década del 80. Están permitidos los emprendimientos turísticos, pero no pueden vender las tierras porque le pertenecen a la corporación. Pese a la prohibición, cinco familias vendieron a terceros, algunos de los cuales incluso volvieron a vender.
Se asegura que, en total, se vendieron ilegalmente lotes a unos 150 “nuevos propietarios” y que para ello se valieron de los servicios de dos escribanías, cuyos nombres aún no trascendieron, pero que se encuentran identificadas.
¿Qué construyeron tras las negociaciones espurias? La mayoría, desarrollos inmobiliarios. En otras palabras, residencias de fin de semana que no respetaron el cuidado del ambiente ni el patrimonio paisajístico de la provincia. Ahora están bajo la lupa y (algunos de ellos) sospechados de haber lanzado una campaña difamatoria contra la corporación. Se dice que esa campaña fue la respuesta a los trabajos recientes de los operarios de la CIP que, en cumplimiento de las normas legales, desmantelaron una platea en la que se pretendía elevar otra construcción clandestina.
Se afirma que, durante las gestiones anteriores, los terrenos terminaban (de manera ilegal) en manos de los llamados amigos del poder y que ahora se llama a concurso o licitación pública para adjudicar los terrenos que se destinan, por ejemplo, a servicios turísticos.
Los involucrados
Las cinco familias a las que se sospecha de haber vendido lotes de manera ilegal fueron identificadas y son las siguientes: Romero, Casciano, Cuiñas, Fernández y Guzmán, a la que pertenece la ex diputada nacional por el Movimiento Popular Neuquino (MPN), Olga Guzmán, cuyo mandato terminó en diciembre de 2013.
Por esa época era ministro de Energía Guillermo Coco, a quien se señala como uno de los compradores de lotes en aquella paradisíaca región. También se menciona, entre los compradores, a Carlos Martínez (ex funcionario provincial), a Rolando Cherqui (de quien se dice que compró y vendió) y a Manuel Cuiñas. Los nombres son muchos más, pero aún no han trascendido.
Por lo pronto, la Corporación adelantó que “ejercerá los actos que correspondan en defensa de sus bienes, incluyendo presentaciones administrativas y denuncias penales y civiles frente a irregularidades, y en caso necesario convocará a autoridades y organismos de fiscalización competentes”.
Fuente: LM Neuquén
